Archive for the 'Uncategorized' Category

In your room

Posted in Uncategorized on December 15th, 2008 by LFO

As I was sitting there Singing a song they had never heard before Suddenly, a voice told me

“…Keep on singing, little boy And raise your arms in the big black sky… Raise your arms the highest you can So the whole universe will glow


My first vision was a bush growing down the river
And I couldn’t stop crying
Something was missing
I realized I was in love with a voice
I called it, again, and again

But all I heard was the echo in the light

Entendiendo… pokito a poko

Posted in Uncategorized on December 5th, 2008 by LFO

pokito a poko entendiendo que no vale la pena andar por andar que es mejo caminar pa ir creciendo“(chambao)

“Suena cierta melancolia con aires a desilusion…sera el invierno querido amigo? seran las gelidas noches barcelonesas las que congelan nuestros corazones por instantes? la verdad es que no quiero atribuirselo a algo tan ajeno (aunque tambien cercano) como el invierno. Quizas sea esa realidad que vemos cada vez con mayor claridad, esa que atormenta y por la que muchos otros “inconcientizan” procesos, actitudes, actuares, hechos, palabras y omisiones. Es ahora cuando la eleccion se hace mas fuerte, sin creer en ideales, pero sin dejarlos de lado, sin buscar excusas pero entendiendo que hay cosas que afectan a otras…sin dejar de creer principalmente.”(TD)

Damaged People

Posted in Uncategorized on November 25th, 2008 by LFO

We’re damaged people Drawn together By subtleties that we are not aware of. Disturbed souls Playing out forever These games that we once thought we would be scared of.  There is no defence I forget to sense I’m dying. We’re damaged people Praying for something That doesn’t come from somewhere deep inside us. Depraved souls Trusting in the one thing The one thing that this life has not denied us. When I feel the warmth of your very soul I forget I’m cold And crying When your lips touch mine And I lose control I forget I’m old And dying.

Aimer, ce n’est pas se regarder l’un l’autre, c’est regarder ensemble dans la même direction.”

Antoine de Saint-Exupéry

Matthew Herbert Big Band

Posted in Uncategorized on November 11th, 2008 by LFO

 

So move with me
With me removed

You and us together
Together in this room
You will not remember
This passing moment soon

I am nervous you are calm
I see lines upom your palm
I am close we are near
Though the ending is not here
We are seperate we are one
The division has begun
You are my future i am your past
Even music will not last

So move with me
With me removed

You and us together
Together in this room
You will not remember
This passing moment soon

 

Im Hustler baby!!!

Posted in Uncategorized on October 31st, 2008 by LFO

Los ángeles malos, como los hombres malos, son enteramente prácticos. Tienen dos motivaciones. La primera es el temor al castigo: al igual que los países totalitarios tienen sus campos de tortura, el Infierno contiene Infiernos más profundos, que son sus “correccionales”. Su segunda motivación es una especie de hambre. Me imagino que los diablos pueden, en un sentido espiritual, devorarse mutuamente; y devorarnos a nosotros, claro. Incluso en la vida humana hemos visto la pasión de dominar, casi de digerir al prójimo; de hacer de toda su vida intelectual y emotiva una mera prolongación de la propia: odiar los odios propios, sentir rencor por los propios agravios y satisfacer el propio egoísmo, además de a través de uno mismo, por medio del prójimo. Por supuesto que sus pequeñas pasiones deben ser suprimidas para hacer sitio a las propias, y si el prójimo se resiste a esta supresión, esta comportándose de forma muy egoísta.

Carta XXVIII

Fecha: Irrelevante

Remitente: el Diablo

Destinatario: su sobrino

 

Mi querido Orugario:

Cuando te dije que no llenases tus cartas de basura acerca de la guerra quería decir, por supuesto, que no quería oír tus rapsodias más bien infantiles sobre la muerte de los hombres y la destrucción de las ciudades. En la medida en que la guerra afecte realmente el estado espiritual del paciente, naturalmente quiero informes completos. Y en este aspecto pareces singularmente obtuso. Así, me cuentas con alegría que hay motivos para esperar intensos ataques aéreos sobre la ciudad donde vive el paciente. Este es un ejemplo atroz de algo acerca de lo que ya me he lamentado: la facilidad con que olvidas la finalidad principal de tu goce inmediato del sufrimiento humano. ¿No sabes que las bombas matan hombres? ¿O no te das cuenta de que la muerte del paciente, en este momento, es precisamente lo que queremos evitar? Ha escapado de los amigos mundanos con los que intentaste liarle; se ha “enamorado” de una mujer muy cristiana y de momento es inmune a tus ataques contra su castidad; y los diferentes métodos de corromper su vida espiritual que hemos probado hasta ahora no han tenido éxito. En este momento, cuando todo el impacto de la guerra se acerca y sus esperanzas mundanas ocupan un lugar proporcionalmente inferior en su mente, llena de su trabajo de defensa, llena de la chica, obligada a ocuparse de sus vecinos más que nunca lo había hecho y gustándole más de lo que esperaba, “fuera de si mismo”, como dicen los humanos, y aumentando cada día su dependencia consciente del Enemigo, es casi seguro que le perderemos si muere esta noche. Esto es tan evidente que me da vergüenza escribirlo. Me pregunto a veces si no se os mantendrá a los diablos jóvenes durante demasiado tiempo seguido en misiones de tentación, si no corréis algún peligro de resultar infectados por los sentimientos y valores de los humanos entre los que trabajáis. Ellos, por supuesto, tienden a considerar la muerte como el mal máximo, y la supervivencia como el bien supremo. Pero esto es porque les hemos educado para que pensaran así. No nos dejemos contagiar por nuestra propia propaganda. Ya sé que parece extraño que tu objetivo primordial por el momento sea precisamente aquello por lo que rezan la novia y la madre del paciente; es decir, su seguridad física. Pero así es: deberías estar cuidándole como la niña de tus ojos. Si muere ahora, lo pierdes. Si sobrevive a la guerra, siempre hay esperanza. El Enemigo le ha protegido de ti durante la primera gran oleada de tentaciones. Pero, sólo con que se le pueda mantener vivo, tendrás al tiempo mismo como aliado tuyo. Los largos, aburridos y monótonos años de prosperidad en la edad madura o de adversidad en la misma edad son un excelente tiempo de combate. Es tan difícil para estas criaturas el perseverar… La rutina de la adversidad, la gradual decadencia de los amores juveniles y de las esperanzas juveniles, la callada desesperación (apenas sentida como dolorosa) de superar alguna vez las tentaciones crónicas con que una y otra vez les hemos derrotado, la tristeza que creamos en sus vidas, y el resentimiento incoherente con que les enseñamos a reaccionar a ella, todo esto proporciona admirables oportunidades para desgastar un alma por agotamiento. Si, por el contrario, su edad madura resulta próspera, nuestra posición es aún más sólida. La prosperidad une a un hombre al Mundo. Siente que esta “encontrando su lugar en él”, cuando en realidad el mundo está encontrando su lugar en él. Su creciente prestigio, su cada vez más amplio círculo de conocidos, la creciente presión de un trabajo absorbente y agradable, construyen en su interior una sensación de estar realmente a gusto en la Tierra, que es precisamente lo que nos conviene. Notarás que los jóvenes suelen generalmente resistirse menos a morir que los maduros y los viejos.

Lo cierto es que el Enemigo, tras haber extrañamente destinado a estos meros animales a la vida en Su propio mundo eterno, les ha protegido bastante eficazmente del peligro de sentirse a gusto en cualquier otro sitio. Por eso debemos con frecuencia desear una larga vida a nuestros pacientes; en setenta años no sobra un día para la difícil tarea de desenmarañar sus almas del Cielo y edificar una firme atadura a la Tierra. Mientras son jóvenes, siempre les encontramos saliéndose por la tangente. Incluso si nos las arreglamos para mantenerles ignorantes de la religión explícita, los imprevisibles vientos de la fantasía, la música y la poesía, el mero rostro de una muchacha, el canto de un pájaro, o la visión de un horizonte siempre están volando por los aires toda nuestra estructura. No se dedicarán firmemente al progreso mundano, ni a las relaciones prudentes, ni a la política de seguridad ante todo. Su apetito del Cielo es tan empedernido que nuestro mejor método, en esta etapa, para atarles a la Tierra es hacerles creer que la Tierra puede ser convertida en el Cielo en alguna fecha futura por la política o la eugenesia ola “ciencia” o la sicología o cualquier cosa. La verdadera mundanidad es obra del tiempo, ayudado, naturalmente, por el orgullo, porque les enseñamos a describir la muerte que avanza arrastrándose como Buen Sentido o Madurez o Experiencia. La experiencia en el peculiar sentido que les enseñarnos a darle, es, por cierto, una palabra de gran utilidad. Un gran filósofo humano casi reveló nuestro secreto cuando dijo que, en lo referente a la Virtud, “la experiencia es la madre de la ilusión”; pero gracias a un cambio de moda, y gracias también, por supuesto, al Punto de Vista Histórico, hemos hecho prácticamente inofensivo su libro. Puede calcularse lo inapreciable que es el tiempo para nosotros por el hecho de que el Enemigo nos conceda tan poco. La mayor parte de la raza humana muere en la infancia; de los supervivientes, muchos mueren en la juventud. Es obvio que para El él nacimiento humano es importante sobre todo como forma de hacer posible la muerte humana, y la muerte sólo como pórtico a esa otra clase de vida. Se nos permite trabajar únicamente sobre una minoría selecta de la raza, porque lo que los humanos llaman una “vida normal” es la excepción. Al parecer, Él quiere que algunos -pero sólo muy pocos- de los animales humanos con que está poblando el Cielo hayan tenido la experiencia de resistirnos a lo largo de una vida terrenal de sesenta o setenta años. Bueno, esa es nuestra oportunidad. Cuanto menor sea, mejor hemos de aprovecharla. Hagas lo que hagas, mantén a tu paciente tan a salvo como te sea posible.

Tu cariñoso tío, ESCRUTOPO



C.S. Lewis Cartas de Diablo a su Sobrino traduccion del Ingles LFOdiaga

WHo AM I?

Posted in Uncategorized on October 13th, 2008 by LFO

 

 Who Am I?  (Peace Orchestra)

Simulation Or the sim of the simulacra

Posted in Uncategorized on October 6th, 2008 by LFO

With a flag and a trumpet Go to the top of your highest mountain! [Declare Independece]

Posted in Uncategorized on September 1st, 2008 by LFO

Start your own currency!
Make your own stamp
Protect your language

Damn colonists
Ignore their patronizing
Tear off their blindfolds
Open their eyes

 

Just one at the time, one foot infront of the other, is not a matter of rejection or acceptance is a matter of truth, is an option to think and to belive in the human nature.

Remember me, through flash photography and screams, remember me, special needs, special dreams.

Posted in Uncategorized on September 1st, 2008 by LFO

The form of the buildings no matter how strange they seem to be at first sight and how indecipherable appears to be their meaning, always receive a nickname that reveals the impossibility of being out-of-this-world in design matters, just think about the the fish” of Gehry; “The lightning (blitz)” of Libeskind; “El supositori” of Jean Nouvel…and so on. It doesn’t matter what the architect says about the project but what people reads about it and how this strange forms appear to them on their minds, more specific…on their memory.

personality_tests.jpg

Exploring the idea of complex geometries necessarily looks for this misunderstanding; this is just to blur the boundaries and think of the object, the shape, the content and the meaning as a unit that is in a constant flux inside, interchanging places or even avoiding them, always remembering that the human mind is guilty of naming and classifying things just to be sure and proud of the acquired knowledge, leading the conciseness of people to try to tag everything… and then becomes the eternal question of which came first: the EGGstructure or the sHapEN

You can rent a space inside my mind, at least untill the price becomes too HIGH.

Posted in Uncategorized on August 31st, 2008 by LFO

Había empezado a leer la novela unos días antes. La abandonó por negocios urgentes, volvió a abrirla cuando regresaba en tren a la finca; se dejaba interesar lentamente por la trama, por el dibujo de los personajes. Esa tarde, después de escribir una carta a su apoderado y discutir con el mayordomo una cuestión de aparcerías volvió al libro en la tranquilidad del estudio que miraba hacia el parque de los robles. Arrellanado en su sillón favorito de espaldas a la puerta que lo hubiera molestado como una irritante posibilidad de intrusiones, dejó que su mano izquierda acariciara una y otra vez el terciopelo verde y se puso a leer los últimos capítulos. Su memoria retenía sin esfuerzo los nombres y las imágenes de los protagonistas; la ilusión novelesca lo ganó casi en seguida. Gozaba del placer casi perverso de irse desgajando línea a línea de lo que lo rodeaba, y sentir a la vez que su cabeza descansaba cómodamente en el terciopelo del alto respaldo, que los cigarrillos seguían al alcance de la mano, que más allá de los ventanales danzaba el aire del atardecer bajo los robles. Palabra a palabra, absorbido por la sórdida disyuntiva de los héroes, dejándose ir hacia las imágenes que se concertaban y adquirían color y movimiento, fue testigo del último encuentro en la cabaña del monte.

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Primero entraba la mujer, recelosa; ahora llegaba el amante, lastimada la cara por el chicotazo de una rama. Admirablemente restallaba ella la sangre con sus besos, pero él rechazaba las caricias, no había venido para repetir las ceremonias de una pasión secreta, protegida por un mundo de hojas secas y senderos furtivos. El puñal se entibiaba contra su pecho, y debajo latía la libertad agazapada. Un diálogo anhelante corría por las páginas como un arroyo de serpientes, y se sentía que todo estaba decidido desde siempre. Hasta esas caricias que enredaban el cuerpo del amante como queriendo retenerlo y disuadirlo, dibujaban abominablemente la figura de otro cuerpo que era necesario destruir. Nada había sido olvidado: coartadas, azares, posibles errores. A partir de esa hora cada instante tenía su empleo minuciosamente atribuido. El doble repaso despiadado se interrumpía apenas para que una mano acariciara una mejilla. Empezaba a anochecer. Sin mirarse ya, atados rígidamente a la tarea que los esperaba, se separaron en la puerta de la cabaña. Ella debía seguir por la senda que iba al norte. Desde la senda opuesta él se volvió un instante para verla correr con el pelo suelto. Corrió a su vez, parapetándose en los árboles y los setos, hasta distinguir en la bruma malva del crepúsculo la alameda que llevaba a la casa. Los perros no debían ladrar, y no ladraron. El mayordomo no estaría a esa hora, y no estaba. Subió los tres peldaños del porche y entró. Desde la sangre galopando en sus oídos le llegaban las palabras de la mujer: primero una sala azul, después una galería, una escalera alfombrada. En lo alto, dos puertas. Nadie en la primera habitación, nadie en la segunda. La puerta del salón, y entonces el puñal en la mano. la luz de los ventanales, el alto respaldo de un sillón de terciopelo verde, la cabeza del hombre en el sillón leyendo una novela. Author: Julio Cortázar.